sábado, 29 de octubre de 2011

Capítulo 1

1


Decisión tomada








La noche de hoy era como el día en que ella descendió del cielo junto a una estrella. Anne, que había tomado ya la decisión correcta, esa noche abandonaría Nika para emprender un peligroso viaje. Dentro de ella, durante años, notaba que debía de actuar cuanto antes, y ese cuanto antes había llegado. Cargada con su arco y flechas necesarias para su camino, abandono la pequeña cabaña que fue su hogar durante años. Camino sigilosamente sobre las tablas de madera que conectaban unas cabañas con otras sobre el agua. A nadie le haría gracia de que Anne, a tan temprana edad abandonase Nika por un instinto en su corazón. Llevaba casi dos días soñando con el mismo sueño. Un mundo en donde oscuridad y luz chocaban entre si, y ella, junto a una silueta irreconocible, estaban en medio de dicho caos.

- Anne, ha llegado la hora...

La silueta, que por su voz era un hombre, comenzaba a caminar hacia ella con los brazos extendidos para abrazarla, pero Anne sentía el poder que su aura emanaba. Apagada y fría, como la pura oscuridad.

- Juntos podremos parar esta disputa entre ambos bandos... -

Cuando Anne sentía el aliento de la silueta sobre ella, en cuestión de segundos despertaba sobresaltada, y con un dolor punzante en el pecho. Cada noche era igual, el mismo sueño, la misma voz y el mismo dolor, así que tomo la decisión de buscar dichas respuestas fuera de Nika. 

- ¿Así que al final has decidido marcharte sin avisar, Anne? -

Sobresaltada por aquella voz tan familiar, Anne alzo la vista hacia uno de los techos de las cabañas, en donde un pequeño niño yacía apoyado sobre su cetro, concentrado en los movimientos de Anne. Ella bajo lentamente la mirada, algo avergonzada, y de un simple salto, aquel niño cayo frente a ella.

- Por favor Neffi... - le pidió Anne al muchacho - No me lo hagas mas difícil, por favor -

- Eres tu quien te vas sin avisar, y sin dar motivos... - le echo en cara - 

- Tengo que buscar respuestas Neffi, estos sueños son más pesados para mi... -

- Son simples sueños... - le dijo como respuesta clara -

Su voz le delato. En el fondo, Neffi sabía que esos sueños significaba algo, y más sobre el tema que concierne al mundo de Ivalise; la batalla entre la Oscuridad y la Luz.

- Neffi, hasta tú sabes que debo marcharme... por el bien de todos -

- ¡Pero no debes de emprender esta travesía sola Anne! - chillo -

Neffi rompió a llorar. Tiro el cetro al suelo y se arrodillo para que no la viese llorar su compañera. Anne, que desde siempre ha estado con él se arrodilló a su misma altura y le abrazo con fuerza, haciendo que sus cabellos claros rozasen la frente del chico. Éste paro de llorar y la abrazo con fuerza.

- ¿Quieres venir? - le susurro al oído, era una palabra que quería él oír en esos momentos -

- Claro que si... tonta - le dijo éste mientras se secaba las lágrimas con la túnica - Recuerda que eres la chica que descendió del cielo... -

- Y tu el chico de los mares - sonrió - 

Neffi se incorporó del suelo y tomo nuevamente su cetro, esta vez con una sonrisa en su rostro. Tras la petición aceptada de Anne, ambos abandonaron poco a poco Nika, el pueblo que una vez fue su hogar.

No obstante, el patriarca de Nika tenía una buena vista. Desde su pequeño hogar, no muy cerca de la salida de Nika, contemplo desde el palco como Anne y Neffi abandonaban el lugar sin alarmar a los habitantes.

- Cariño... ¿que haces despierto a estas horas? -

- Nada mi amor, contemplo como nuestras esperanzas comienzan a crecer... -

Y así, el patriarca regreso a su cama, tranquilo al saber que Anne había comenzado su viaje, un viaje que cambiaría el destino de todo el mundo de Ivalise.



*  *  *  *  *  *  *  *  *  *


Aquella misma noche, muy lejos del pequeño pueblo costero de Nika, una mujer paseaba con la cabeza bien alta sobre un gran charco de sangre. La hoja de su espada arañaba las baldosas, emitiendo un sonido agudo al gran vestíbulo del templo. Al otro extremo, un apuesto hechicero sonreía perversamente al ver los cadáveres de los soldados que le protegían de aquella mujer.

- ¡Rinde tu poder y arrodíllate ante mí, hechicero! - exclamo la mujer alzando la espada -

- ¿Crees que te tengo miedo, sucia mocosa? - 

Con un aireo del cetro que poseía el hechicero, comenzó a girar sobre él mismo, creando mediante un encantamiento un círculo azulado sobre su cabeza. La joven se echó hacia atrás en guardia y esperó a que él actuase. Del mismo círculo, un gran rugido emano de su interior, y una gran criatura cayó sobre los cadáveres.

- ¡Leviatán, despierta de tus sueños! -




- Eres un invocador... - salto sorprendida -

- ¡Ahora ocúpate de ahogar sus penas con tu poder! -

A sus órdenes, la bestia Leviatán se alzo del suelo y se mantuvo sostenido en el aire con la ayuda de unas alas. Éste abrió su enorme boca, mostrando unos colmillos bastante afilados, tanto como la espada; y de un chirrido insoportable, un torrente de agua comenzó a crecer frente al Leviatán.

- ¡Ahora, mátala para satisfacer mis deseos! -

La muchacha tomo la espada frente a ella y poso una de sus palmas sobre la hoja afilada. Cerro los ojos con fuerza y escucho como la torrente de agua se dirigía hacia ella sin piedad. La gran corriente golpeó con gran fuerza la hoja de la espada, la cual ella aguantaba con su fuerza espiritual.

- ¡No...me...rendiré...JAMÁS! -

De repente, la hoja de la espada comenzó a emitir un extraño brillo, como si comenzase a salir de la misma espada trozos de cristales. Ante los pies de la muchacha, una oleada de aire frío la rodeó, y sin más preámbulos apareció ante su cabeza el cuerpo desnudo de una mujer. Emanaba frío de su cuerpo, tanto que el poder del Leviatán comenzaba a congelarse.



- ¡Shiva! - exclamo el invocador al reconocer la invocación - ¡No es posible! -

Un polvo de diamantes salió de los cabellos de Shiva cuando los agitó. El chorro de agua quedó completamente congelado, igual que parte del Leviatán. La muchacha retiro la espada de frente de ella y corrió con devastación hacia la invocación. Con un doble giro de espada, la cabeza del Leviatán fue separada de su cuerpo. El círculo azulado de donde éste salió comenzó a desaparecer, al igual que el cuerpo del Leviatán. 

- ¿Ahora es cuando debería arrodillarme? - vaciló el invocador -

- Deberías... - mascullo ella, posando la hoja de su espada en su hombro -

- Lo siento... - éste comenzó a reír - Pero jamás conseguirás lo que ansías -




El invocador poso la mano en la hoja de la espada y la retiro con facilidad. Con gran rapidez deslizo de su propia manga una hoja afilada, y le dio un pequeño pinchazo en el cuello, provocando que cayese dormida enseguida. La invocación de Shiva desaparecía a la vez que la muchacha caía al suelo desarmada.

- Y esta espada... - gruño mientras la tomaba - Será mía... -

Al tomar la espada, el invocador abrió la gran puerta de la Cámara del Templo y extrajo de ella una esfera negra, que emanaba un calor inimaginable.

- Jaque mate, Sophie - le dijo el invocador antes de marchar -






*  *  *  *  *  *  *  *  *  *


El bosque de Nika era un lugar bastante hermoso por las noches, sobre todo cuando la luna reflejaba su brillo sobre las copas de los árboles, que parecían como grandes linternas iluminando el camino. Había pasado más de una hora desde que abandonaron Nika, y ahora decidieron tomar un pequeño descanso cerca de una hoguera que hizo Neffi mediante un encantamiento de fuego.

- Anne, tus sueños pueden ser una señal...o un simple sueño -

- Eso lo se Neffi, por eso he de buscar la respuesta... pero no se por donde empezar - 

- No muy lejos de aquí esta El Primer Reino, Dasilia - le comento Neffi - Conozco a una mujer que te podría ayudar -

- Oh no... - suspiro ésta - ¿No será la loca adivinadora que vino a Nika hace unas semanas? -

- ¡En efecto!, ¡Dora la Adivinadora! - exclamo con orgullo - Ella puede ayudarte a unir tus sueños con la realidad - le dijo - Aparte de... -

La mirada de Neffi se centró en el colgante de ella. Era una estrella, más bien una estrella apagada por el cual ella apareció en Nika hace muchos años. Anne se llevo las manos a la estrella y miro desconcertado a Neffi.

- La estrella es mía, no dejaré que una loca la toque - 

- Quizás es el motivo de tu dolor en el pecho al despertar - soltó Neffi como una posibilidad -

- Ridículo - rió Anne mientras se tumbaba en la fría tierra - Pero vale, visitaremos a esa mujer ¿entendido? -

- ¡Oh gracias! - salto éste - Quizás me enseñe algún encantamiento útil ... -

- ¿Por eso quieres ir a visitarla, para un conjuro nuevo? -

Neffi asintió con una sonrisa y Anne explotó de la risa, pero ahora debían descansar. Les esperaba un largo viaje, y más por las largas y grandes calles de El Primer Reino, Dasilia. 




*  *  *  *  *  *  *  *  *  *


Poco a poco sus fuerzas volvían a su cuerpo. La joven guerrera abrió los ojos con dificultad y se incorporo. Notaba un pequeño dolor en donde aquel invocador le había pinchado, y se dio cuenta de la falta de su espada. Frente a ella, una mirada penetrante la observaba atónita. Sus largas orejas y su cabello de tono blanco, dejo a Sophie desconcertada. Jamás en su vida había visto a una viera tan cerca como ahora.

- Al fin despiertas... ¿estás bien? - 

- Algo confusa... - confeso Sophie - ¿Qué hace una viera... aquí? -

- Lo mismo puedo preguntarte de cómo una humana anda en el templo... - sonrió la viera - 

Sophie también sonrió y suspiro.

- ¿Me curaste tú? -

- Claro... no podía dejar a alguien aquí herida... cuando por esta zona el peligro es alto -

- ¡Leena, Leena! ¡Debemos irnos ya! -

- Mi hermana... - dijo - Debo irme con ella, tenemos un largo viaje... -

- ¡Espera!, no podéis andar así porque así por Ivalise, os podían detener... -

- Mi hermana me protege... no pasa nada -

- ¡Maldita sea, Leena atrás! - 

El grito de la viera escandalizo a ambas muchachas. Echándose hacia atrás, la otra viera entro de golpe al templo y cerro las grandes y pesadas puertas del lugar. Cerrándolas a cal y canto.

- El Imperio nos ha encontrado... - mascullo la viera -

- ¿Acaso huis de ellos? - pregunto Sophie mientras se incorporaba -

- Más bien salvé a mi hermana de ellos - salto la viera - La tenían retenida, y ahora la quieren recuperar... -

2 comentarios:

  1. uoouuUu! se pone interesante a medida que avanza el capítulo e?? espero que con cada uno te vayas superando! la verdad es que, por propia experiencia, se que escribir una historia fantástica es más que difícil porque el lector espera descubrir un nuevo mundo con ciudades y personajes o incluso seres imaginarios... ¡Ánimo! porque tiene muy buena pinta! espero el siguiente e??
    Besos

    xDestinyadministrationx

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